El Congreso salvadoreño aprueba reforma constitucional impulsada por Bukele que permite la cadena perpetua
La Asamblea Legislativa de El Salvador, dominada por el partido gobernante Nuevas Ideas (NI), aprobó este martes 17 de marzo una reforma constitucional que permite las penas perpetuas de prisión para "homicidas, violadores y terroristas".

ENFRENTADOS NEWS .– «Se prohíbe la prisión por deudas, las infamantes, las proscriptivas y toda especie de tormento. La pena perpetua solo se impondrá a los homicidas, violadores y terroristas», dice la reforma al inciso segundo del artículo 27 de la Constitución salvadoreña, aprobada en sesión plenaria por 59 diputados del partido oficialista NI, sus aliados e incluyendo dos de la oposición, de los 60 que forman este órgano.
Tras su aprobación, que se dio sin estudio ni debate previo, el Congreso debe ratificar la reforma, en otra sesión plenaria, para que entre en vigencia y se cambie el texto de la Constitución.
Una reforma rápida y sin debate previo
La aprobación se produjo en sesión plenaria sin estudio ni debate previo, y deberá ser ratificada en una próxima legislatura para entrar en vigor plenamente.
Horas antes de la votación, el propio presidente Nayib Bukele anunció la iniciativa en sus redes sociales: “En estos momentos, nuestro gabinete de seguridad está presentando ante la Asamblea Legislativa una reforma constitucional para avalar la cadena perpetua (hasta ahora prohibida por la Constitución) para asesinos, violadores y terroristas”.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, presentó la propuesta destacando que busca “blindar” la seguridad ciudadana frente a los criminales más graves, incluyendo explícitamente a pandilleros.
El contexto del régimen de excepción y la caída de homicidios
La reforma llega en el marco del régimen de excepción vigente desde marzo de 2022, que ha permitido más de 90.000 detenciones masivas y ha sido prorrogado de forma casi ininterrumpida.
El gobierno atribuye a estas medidas una reducción drástica de los homicidios, que pasaron de niveles récord entre 2015 y 2019 a cifras históricamente bajas en los últimos años, lo que ha convertido a El Salvador en uno de los países con menor tasa de violencia letal de la región, según datos oficiales.





