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El Código de la Huella… El Prólogo

Asistimos a una época de carencia de paradigmas que puedan servir de ejemplo, que puedan establecer con su proceder la senda para nuevas generaciones.

ENFRENTADOS NEWS .-   

Por:  Pedro Capó, cantante boricua.

Mariano Abreu: Un hacedor de marcas, codificador de reputaciones y personal branding que convierte en imagen única y permanente cualquier firma
Mariano Abreu es un hacedor de reputación, un constructor de marcas personales, un especialista de la imagen pública que crea y recrea, que orienta el sello de aquellos que así lo requieran luego de auditar las huellas sociales de un ciudadano tras un proceso de auditoría de trayectorias.

Asistimos a una época de carencia de paradigmas que puedan servir de ejemplo, que puedan establecer con su proceder la senda para nuevas generaciones.

La caída de las ideologías ha dejado un vacío de referencia en todos los ámbitos y a nivel global; la República Dominicana no es una excepción en ese turbulento mar que se lleva de encuentro cualquier modelo y arrastra al barro de infamia el nombre bien ganado de cualquier ciudadano.

Ahora todos estamos más expuestos; con la transformación de la comunicación, los espacios abiertos por la explosión de las redes sociales, el buen nombre corre más que en otras épocas el riesgo de ser maltratado, vilipendiado, subsumido en cualquier zafarrancho de injuria y difamación.

 

Asumir en estos tiempos de caos y dudas, de confusiones sobre los roles en toda su extensión: desde el género a la vestimenta, desde la sexualidad hasta las aspiraciones y relaciones sociales, puede convertirse en el reto que ha conducido a Mariano Abreu no solo a entender, sino a formar y forjar conceptos que transformen y consoliden lo único que realmente pertenece al individuo: su historia, su huella, su identidad, su marca personal.

 

Atrapados en conceptos disruptivos, una realidad marcada e influenciada por una intelectualidad chatarra, que descoloca en vez de transformar conductas, comportamientos, actitudes y hasta sentimientos de derrota, suicidas, y superficialidad de egos, en una dinámica que visibilice los talentos, la inteligencia, la experiencia en aprendizaje permanente y fortaleza del individuo para lograr la transformación de su propio yo, de su personalidad, y le empuje a dejar el sello propio con los grandes o pequeños éxitos de su historia cotidiana, es la narrativa que, a través de este texto de enseñanza pone su autor en manos de quien abreve en él para lograr una experiencia transformadora.

Esta vez, en forma novelada, Mariano Abreu pone en las manos de los lectores una realidad estructurada en una ficción narrativa, en una crónica; una historia, que se desarrolla y enfoca en esta cruda realidad que nos apoca, nos azota, nos obliga a buscar la forma de robustecer nuestro buen nombre, nuestra historia como sujeto, que nos permite entender para aprender la importancia de la integridad en que deviene una reputación bien protegida.

No ha sido la invención de un concepto, la construcción de una propuesta para que cada quien reescriba su personalidad con el fin de hacerse visible y dejar huella lo que implica la Imarcalogía; es el aporte al constructo de la reputación en tiempos de disfuncionalidad de caracteres, de invisibilidad de firmas y sellos personales, profesionales y técnicos, es la puesta en manos del individuo de una herramienta de crecimiento que le permita distinguirse como uno entre todos, al tiempo de ser parte del todo como uno en particular.

Leer el texto de enseñanza novelada de Mariano Abreu se puede enmarcar en un grito claro, en medio del barullo que ha quebrado la falta de empatía y la crisis de valores, a la necesidad urgente que tenemos de la autenticidad.

 

Esta obra no solo indica, traza líneas a partir de preguntas y respuestas, apuntes a los que nos conduce el autor permitiendo evaluar por nosotros mismos nuestra propia realidad como imagen personal, como sello social que entraña la reputación del individuo.

 

Construir deconstruyendo, afinar lo construido, armar desde cero o desde el error, o simplemente reajustar nuestra propia firma como sujeto, nuestra identidad como marca personal o reputación para dejar una huella coherente, una imagen auténtica y robusta, una huella personal o profesional, es el centro del discurso que se cuela como realidad o epicentro de los argumentos de Abreu lo que encontramos al rebuscar razones en los trazos de este autor.

“La marca personal es lo que queda cuando te vas”, dice el autor, el sello indeleble que precede a la ausencia, a tu salida de cualquier terreno, espacio, lo que de ti retiene la memoria de los demás.

*Prologo del libro El Código de la Huella de Mariano Abreu, libro de reciente publicación sobre imágen pública, marca y reputación

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