Manifiesto público de la Fundación de Militares Constitucionalistas del 24 de abril de 1965

Ante la crisis que han generado las desafortunadas acusaciones de racistas y discriminadores al pueblo dominicano, por parte del alto comisionado de las Naciones Unidas, Volker Türk, así como la suspensión de la importación de nuestra azúcar hacia los Estados Unidos de Norteamérica, para confundir otras naciones y doblegar el derecho a las deportaciones de extranjeros ilegales consagrados en nuestra Constitución y las leyes, los militares y civiles combatientes en la revolución y guerra Patria iniciada el 24 de abril de 1965, hacen de público conocimiento lo siguiente:
Primero: Que nuestras organizaciones patrióticas respaldan, sin reserva alguna, la posición firme, nacionalista, y sin precedentes de presidente democrático de nuestra nación, que ha asumido el gobernante de todos los dominicanos y dominicanas, Lic. Luis Abinader, en cumplimiento de nuestro ordenamiento jurídico, por los que él juró cuando asumió el poder el 16 de agosto del 2020.
Segundo: Que a todo poder extranjero hay que hacerle saber, que este país defenderá hasta su última gota de sangre, el principio de la no intervención consagrado en el artículo 3 de nuestra Carta Magna, por cuanto esta “es una norma invariable de la política internacional dominicana”.
Tercero: Recordar, a toda la nación, sin distinción de criterios políticos, intereses económicos y sociales, que debemos luchar unidos, tanto por el respeto a nuestra dignidad, como por la “indisoluble unidad de la Nación, patria común de todos los dominicanos y dominicanas”, como muy bien lo establece el artículo 5 de nuestra Carta Magna.
Cuarto: Que, en consecuencia, y para que el país no sea sorprendido por una poblada haitiana, seguida de una rápida intervención extrajera, como se puede prever, a juzgar por los hechos, le sugerimos a nuestro Presidente, que en su condición de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, ordene la creación de un comité de defensa de nuestra soberanía nacional, en todas las provincias, municipios y distritos municipales, porque si se va a pelear, vamos a pelear con el coraje y honor histórico de siempre; y si se nos van a respetar nuestros derechos soberanos, que se nos respeten, por siempre.
Quinto: Recordarle a toda la nación, que “vale más precaver, que tener que remediar”; que como decía nuestro Juan Pablo Duarte, “La ley es la regla a la cual tienen que acomodar sus actos así los gobernados, como los gobernantes”; o como dijo el Profesor Bosch en su toma de posesión: “En una democracia no puede haber otro gobierno que no sea el gobierno de la ley”. ¡ADELANTE, PRESIDENTE! Este país y el mundo solo se arreglarán, cuando se haga lo que hay que hacer, que es, ¡que se cumpla con la ley…Y PUNTO!




