Puente colapsado y apagones constantes: el «cuco» que azota a Jimaní

JIMANÍ. – La inestabilidad del servicio eléctrico y el abandono del puente de Boca de Cachón se han convertido en los principales «cucos» que amenazan el desarrollo y la calidad de vida en el municipio fronterizo de Jimaní, según denuncian sus propios residentes.
Los comunitarios aseguran que los apagones son cada vez más frecuentes y prolongados, al punto de pasar tardes y noches completas sin energía eléctrica. La situación ha generado desesperación y pérdidas económicas, especialmente entre los pequeños comerciantes.
“Un pueblo sin luz es un pueblo destinado a vivir sin oportunidad de desarrollo”, expresó con impotencia un comerciante local, quien denunció haber perdido gran parte de su mercancía perecedera por falta de refrigeración.
A la crisis energética se suma la situación del puente de Boca de Cachón, colapsado en el primer año del Gobierno del presidente Luis Abinader tras una crecida del río. A pesar de que se habilitó un paso provisional, la estructura continúa abandonada, sin señales de reconstrucción definitiva. Residentes acusan a las autoridades municipales de desinterés y negligencia.
Aunque la empresa Edesur Dominicana anunció la instalación de un transformador de potencia de 10-14 MVA, 69/12.5 kV, junto a dos nuevos circuitos de distribución para mejorar el servicio eléctrico en la provincia Independencia, los moradores afirman que las mejoras no se han reflejado en su día a día.
“Los apagones siguen igual o peor, no vemos ningún cambio”, denunció un residente indignado, quien reclamó atención urgente por parte del Estado. “Estamos hartos de comprar electrodomésticos porque la inestabilidad eléctrica nos los daña todos”, agregó otro ciudadano consultado por El Nuevo Diario.
Los habitantes de Jimaní claman por soluciones reales y duraderas, mientras el abandono de las autoridades mantiene a la comunidad atrapada entre la oscuridad y el aislamiento.
Fuente: elnuevodiario.com.do




