las implicaciones del anuncio israelí sobre ampliar «zona de seguridad» en el sur de Líbano
El Gobierno israelí anunció que ampliará la denominada "zona de amortiguación" en el sur de Líbano hasta 30 kilómetros detrás de la frontera.
ENFRENTADOS NEWS INTERNACIONAL.– Israel llevará sus tropas más allá del río Litani, hasta 30 kilómetros dentro del territorio libanés, con el objetivo declarado de combatir a Hezbolá, la milicia chiita con la que sostiene enfrentamientos diarios tras los ataques contra Irán del 28 de febrero.
Aunque fuentes castrenses ya habían deslizado esta posibilidad, fue el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el encargado del anuncio oficial. «He dado instrucciones para ampliar aún más la zona de seguridad existente con el fin de frustrar definitivamente la amenaza de invasión y alejar el fuego de misiles antitanque de nuestra frontera», manifestó en una declaración grabada el domingo 29 de marzo, en la que se declaró dispuesto «a cambiar radicalmente la situación en el norte (de Israel)».
Así, las tropas del Estado de mayoría judía, que han atacado por tierra y aire al país vecino desde el pasado 2 de marzo, estrecharán el cerco sobre más localidades libanesas con orden de evacuación, incluida Tiro, la segunda ciudad más poblada del sur del país.
Más de 1.200 personas han muerto en Líbano por los ataques israelíes, entre ellas más de 120 niños, 80 mujeres y 40 profesionales sanitarios, según datos del Ministerio de Salud libanés. Entre los fallecidos hay 400 combatientes de Hezbolá, informaron a Reuters fuentes familiarizadas con la milicia chiita.
Además, más de un millón de residentes se han visto obligados a desplazarse por la guerra, según cifras de Beirut.
Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas de Israel y miembro del Gabinete de Seguridad, declaró esta semana que la guerra actual debe terminar con un «cambio fundamental».
«El Litani debe ser nuestra nueva frontera con el estado del Líbano», puntualizó.
Destruir puentes y viviendas
Israel defiende que necesita enviar a sus tropas a mayor profundidad en el Líbano para proteger a sus connacionales en las zonas fronterizas del norte. Estas localidades sufren ataques constantes con misiles de Hezbolá, la milicia proiraní que se unió a la guerra en Medio Oriente tras el inicio de los ataques de EE. UU. e Israel contra Teherán, el pasado 28 de febrero.
El ministro de Defensa del Gobierno de Netanyahu, Israel Katz, habló días atrás de una «zona de seguridad» hasta el río Litani, donde las tropas serán instruidas para destruir infraestructuras que, según afirmó, están siendo utilizadas por miembros de Hezbolá para lanzar ataques transfronterizos.
Katz, uno de los principales defensores de la política de expansión territorial israelí, añadió que los libaneses no regresarían a sus pueblos hasta que el norte de Israel esté a salvo.
“Hemos ordenado acelerar la destrucción de viviendas libanesas en las aldeas de la línea de contacto para neutralizar las amenazas a las comunidades israelíes, siguiendo el modelo de Beit Hanoun y Rafah en Gaza”, comparó Katz, refiriéndose a las ciudades fronterizas palestinas que fueron reducidas a escombros durante el conflicto con Hamás.
Katz ya había advertido al Gobierno libanés que podría perder territorio si no desarmaba a Hezbolá. El pasado jueves 26 de marzo, el Ejército israelí anunció el envío de una tercera división para penetrar la frontera con Líbano.




