Familiares presentan demanda por la muerte de un joven mientras recibía atención médica en la UCI a través de telemedicina
El estudiante de la Universidad de Connecticut, que cursaba estudios de odontología para seguir los pasos de sus padres.

ENFRENTADOS NEWS INTERNACIONAL.– El Dr. William Hylton dice que le resulta difícil resumir todo lo que hizo de su hijo Conor “un chico estupendo”. Fue portero de hockey sobre hielo en la escuela secundaria Notre Dame en West Haven, Connecticut, y cinturón negro en taekwondo, además de ser el mejor estudiante de su clase. Era un chico amigable que amaba a los animales y el trabajo duro, según contó su padre a CNN, y “fue un placer crecer con él”.
El estudiante de la Universidad de Connecticut, que cursaba estudios de odontología para seguir los pasos de sus padres, falleció en el Hospital Bridgeport, campus Milford, en agosto de 2024, tras ser diagnosticado con pancreatitis, deshidratación, acidosis metabólica y síndrome de abstinencia alcohólica. Según la demanda interpuesta por la familia contra el hospital, Hylton fue declarado muerto a través de un proveedor de telemedicina mediante una pantalla de video, en lugar de por un médico en el hospital. La demanda también alega que el hospital fue negligente y que le brindó una atención deficiente, lo que resultó en su muerte.
“Tenía 26 años. Esto no debería haber sucedido. Tenía toda una vida por delante y estaba muy orgulloso de estudiar odontología”, dijo William Hylton. “Fue una verdadera conmoción para todos”.
El caso de Conor Hylton parece poner de manifiesto el creciente número de pacientes que no son atendidos en persona por un especialista de la unidad de cuidados intensivos, ni siquiera en casos de emergencia, según afirman los expertos. Y aunque el uso de la telemedicina ha aumentado en los últimos años, los estándares para su uso, especialmente en estas circunstancias, no se han actualizado.
Según el abogado de la familia, Joel Faxon, la zona donde vivía la familia Hylton tenía una alta concentración de hospitales. Hylton acudió al hospital más cercano a su domicilio, sin saber que su unidad de cuidados intensivos no necesariamente contaba con un especialista en medicina intensiva cuando más lo necesitara.
“Ni por un segundo te imaginarías tener un médico de telemedicina en la unidad de cuidados intensivos”, dijo Faxon. “No se puede brindar atención a través de un sistema de video. Ya sabes, no tiene brazos que se extiendan y te hagan cosas. Y nadie lo sabía”.
El propietario del hospital declaró a CNN por correo electrónico: “Yale New Haven Health está al tanto de esta demanda y se compromete a brindar la atención más segura y de la más alta calidad posible; sin embargo, no podemos hacer comentarios sobre litigios pendientes”.
El caso de Conor Hylton
Hylton acudió inicialmente a la sala de urgencias del campus de Milford el 14 de agosto de 2024, quejándose de un intenso dolor de estómago. Llevaba días vomitando y ni siquiera podía retener líquidos.
Fue ingresado en el hospital con un diagnóstico que incluía deshidratación, síndrome de abstinencia de alcohol y pancreatitis, o inflamación del páncreas, según los registros médicos citados en la demanda.
Mientras su presión arterial descendía y su corazón se aceleraba, Hylton se agitó e inquietó, y su estado mental empeoró, lo que motivó su traslado a la UCI a las 12:38 a.m.
Durante el turno de noche, el hospital utilizó un servicio de tele-UCI, lo que significa que no había ningún intensivista de la UCI un médico certificado con formación especializada en medicina de cuidados intensivos presente en el lugar, según un análisis incluido en la demanda realizado por un experto médico que revisó los registros de Hylton.
Los documentos no aclaran si esto ocurría con regularidad ni cuáles eran las responsabilidades específicas del médico que realizaba las consultas por telemedicina en la UCI. El hospital se negó a proporcionar más detalles.
Según el análisis, había una médica internista en el hospital, una doctora que normalmente se especializa en medicina interna o medicina familiar y que trabaja dentro del hospital para gestionar la atención de los pacientes hospitalizados, pero, según la demanda, ella no vio a Hylton.
La demanda alega que el hospital no informó a la familia de que el estado de Hylton había empeorado y que había sido trasladado a la UCI sin un médico presente. Según Faxon, de haberlo sabido, la familia habría solicitado su traslado a los hospitales de Yale o Bridgeport, ubicados a poca distancia.
Según la demanda, a las 4:30 de la madrugada, Hylton se había desplomado en la cama, con los ojos en blanco, y perdió el conocimiento, presentando episodios similares a convulsiones. Le intubaron para ayudarle a respirar, pero finalmente sufrió un paro cardíaco.




