El PRM se queda sin representación senatorial en las dos plazas de mayor peso electoral
En un Congreso políticamente inestable, las fugas de legisladores hacia otros partidos han reconfigurado la estructura del Poder Legislativo desde 2020.

ENFRENTADOS NEWS .- La renuncia del senador Antonio Taveras al Partido Revolucionario Moderno (PRM) dejó al oficialismo sin representación en las dos plazas senatoriales de mayor peso electoral del país —la provincia Santo Domingo y el Distrito Nacional—, en un nuevo capítulo de las deserciones políticas que han transformado la configuración del Congreso Nacional desde el año 2020.
La salida de Taveras no solo supone un golpe simbólico y estratégico para el partido gobernante en los territorios con mayor concentración de votantes, sino que también obligaría a una reestructuración interna en el Senado de la República, debido a que el legislador encabeza una de las comisiones más relevantes de la Cámara Alta.
En términos electorales, la dimisión del senador provoca que el PRM pierda la representación de la provincia Santo Domingo, considerada la demarcación con el padrón más amplio del país. De acuerdo con cifras de la Junta Central Electoral (JCE), en esa provincia están habilitados para votar 1,649,032 ciudadanos.
A esta situación se suma el hecho de que, desde agosto de 2024, otra de las plazas senatoriales de mayor importancia política y electoral —el Distrito Nacional— permanece bajo control de la oposición, representada por Omar Fernández. Según los datos de la JCE, en esa demarcación están aptos para sufragar 794,080 dominicanos.
Reconfiguración del trabajo
No obstante, más allá del impacto político que ahora sufre el PRM, la renuncia de Taveras también reconfigura, aunque mínimamente, la estructura del Congreso, que desde 2020 ha sido rediseñada por la ola de fugas de congresistas hacia otros partidos o hacia la independencia política.
El senador Taveras dirige actualmente la Comisión de Justicia de la Cámara Alta, un equipo clave compuesto por otros ocho legisladores y que ha manejado temas espinosos como la ley de extinción de dominio y el Código Penal.
Con su renuncia, la Comisión de Justicia queda ahora en manos de un senador independiente y la matrícula mayoritaria de 29 senadores del PRM o aliados pierde un representante, aunque mantiene la fuerza suficiente para aprobar proyectos sin trabas opositoras.



