China no necesita disparar: su palanca silenciosa que pone en jaque la defensa de EE.UU.
Con Pekín dominando la oferta de varios minerales críticos, Washington no tiene una salida rápida para reemplazar una cadena de suministro vital para su defensa.

ENFRENTADOS INTERNACIONAL.- La dependencia de Estados Unidos de minerales estratégicos chinos se ha convertido en una vulnerabilidad directa para su industria militar. Washington afronta el riesgo de que esa dependencia golpee la producción, la preparación operativa y el sostenimiento de sistemas de armas clave en un momento en que sustituir esos suministros sigue siendo una tarea de años.
La vulnerabilidad, en números
El alcance de esa dependencia queda reflejado en un nuevo informe del Special Competitive Studies Project (SCSP), el ‘think tank’ fundado por el exdirector ejecutivo de Google Eric Schmidt, citado por el medio especializado The War Zone (TWZ). El documento, basado en datos de la firma tecnológica de cadena de suministro Exiger, busca medir hasta qué punto la base industrial de defensa de Estados Unidos sigue atada a insumos controlados por China y qué sistemas podrían verse más expuestos si ese flujo se interrumpe.
Para ello, Exiger analizó casi nueve millones de piezas y 3.000 sistemas de armas estadounidenses. El resultado fue la identificación de más de 28.000 componentes únicos, clasificados mediante el Número de Identificación Nacional de Artículos (NIIN, por sus siglas en inglés), en 1.400 sistemas militares que contienen solo cuatro minerales críticos: antimonio, galio, germanio y tungsteno. Según el informe, la exposición no es menor, ya que una alteración del suministro puede afectar no solo la fabricación de armas, sino también su sostenimiento, su mantenimiento y la preparación operativa.
Uno de los ejemplos más sensibles es el submarino de ataque de la clase Virginia. De acuerdo con el análisis, este sistema requiere más de 300 NIIN críticos vinculados a estos cuatro materiales, entre ellos 190 piezas que contienen germanio y 50 que contienen galio. El informe cifra en unos 4.173 kilogramos (unas 4,1 toneladas) la necesidad total de esos cuatro insumos por unidad.
La vulnerabilidad no radica solo en la cantidad de piezas identificadas, sino también en el peso de China dentro de la oferta global de esos materiales. Como recuerda TWZ, Pekín domina la oferta global de varios de estos materiales: controla aproximadamente el 68 % del germanio refinado del mundo y hasta el 99 % de la producción de galio, clave para semiconductores y radares avanzados. También concentra cerca de la mitad del antimonio mundial y hasta el 80 % del suministro de tungsteno, utilizados en municiones, óptica, electrónica y componentes resistentes al calor.




