Internacionales

¿Por qué una mujer sobrevivió a dos inyecciones letales en EE.UU.?

La ejecución de Christa Pike puso sobre la mesa el "secretismo" que existe en la Justicia del país norteamericano sobre la pena de muerte.

ENFRENTADOS INTERNACIONAL .-  Christa Pike —la única mujer condenada a la pena capital en el estado de Tennessee (EE.UU)— sobrevivió tras recibir dos inyecciones letales, lo que ha abierto el debate en el país norteamericano sobre el sistema penitenciario y de salud, el sufrimiento anticonstitucional causado a los condenados y el «secretismo» con el que se maneja ese tipo de sentencias.

Luego de inyectarla dos veces, la mujer continuaba con vida y «roncaba«, por lo que tuvo que ser trasladada de emergencia en ambulancia desde el penal hacia un centro médico, donde permanece hospitalizada sin que se haya informado formalmente a su defensa sobre su estado de salud actual.

Tras lo ocurrido, el estado de Tennessee suspendió todas las ejecuciones programadas para lo que resta del año.

«Venas reventadas»

Los abogados de Pike publicaron un comunicado, el pasado 30 de septiembre, donde recordaron que la sentenciada había advertido sobre las posibles dificultades que causaría aplicarle una inyección letal:

«Esta noche, el estado de Tennessee volvió a fallar en llevar a cabo una ejecución legal. No nos complace tener razón, pero las preocupaciones planteadas por la señora Pike resultaron ser ciertas», afirmaron Randy Spivey y Kelly Gleason, de la Oficina del Defensor Público de Tennessee para Casos Posteriores a la Condena, y Stephen Ferrell y Luke Ihnen, de los Servicios de Defensoría Pública Federal del Este de Tennessee, según The Tennessean.

En el escrito, hablaron de mala praxis del personal sanitario del penal y enumeraron las posibles razones y errores que habrían causado que su defendida sobreviviera a la inyección letal, aplicada dos veces.

Según los defensores públicos, pudo haber «dificultad para acceder a las venas y venas reventadas» en el intento. Asimismo, se habría usado un «pentobarbital degradado«.

Del mismo modo, señalaron que otro aspecto a considerar fue la «falta de atención médica de emergencia disponible cuando las cosas inevitablemente salen mal, todo bajo un protocolo que permanece envuelto en el secretismo».

Otras ejecuciones fallidas

Conforme a los datos del Centro de Información sobre la Pena de Muerte (DPI, por su siglas en inglés), una ONG con una trayectoria de tres décadas, «se estima que 3 % de las ejecuciones en EE.UU. entre 1890 y 2010 fueron fallidas«.

Según la información que maneja esta organización, «las ejecuciones fallidas ocurren cuando hay una falla o desviación del ‘protocolo’ para un método de ejecución en particular».

En opinión de centro, estas acciones causan «un sufrimiento innecesario al prisionero«, que además «refleja una grave incompetencia del verdugo», lo que atentaría contra la Octava Enmienda de la Constitución estadounidense que prohíbe los «castigos crueles«.

La anterior aplicación de una inyección letal que fracasó fue el pasado 21 de mayo, también en Tennessee, durante la ejecución de Tony Carruthers,quien iba a ser el primer estadounidense en más de un siglo en ser ejecutado tras representarse a sí mismo en el juicio, en medio de dudas sobre su culpabilidad. Su pena de muerte fue suspendida por un año.

Desde 1982 hasta el caso de Carruthers, la ONG contabiliza 64 penas de muerte frustradas.

Enfrentados News

Apegado a la verdad

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba